Un regalo...

Lo bueno de moverse por estos mundos paralelos es que uno encuentra gente genial con un talento enorme y que, encima, le hacen regalos como este que nos ha llegado.
Nicasia, que es la autora, es además una retropolitana. Es una de nuestras retropolitanas favoritas, en realidad.Y es que, en cierta forma, es una más del equipo de investigación/creación/comoloqueraisllamar que somos Soluciones Discrónicas. Nos ha dado su apoyo desde el inicio del viaje, aunque la conocemos desde mucho antes. Ella, como os decíamos, también viaja entremundos, tambien abre puertas y tiene llaves secretas, extraños mapas y aparejos... y , a veces intercambiamos coordenadas, para que ninguno nos perdamos. De uno de sus viajes nos ha traido este regalo y casi nos deja sin palabras.
Aquí tenéis un retazo de la historia de Retrópolis...


"Siempre que mi abuelo veía un mapa, no importaba que se tratase de un atlas o de los planos del metro, los ojos se le llenaban de chispas y sonreía para si ensimismado, con ese gesto de quien conoce algo que los demás ignoran. Yo lo contemplaba sin mediar palabra y me sentía orgulloso de compartir su secreto. Porque sabía que realmente los mapas guardaban un dato que solo conocía él y que algún día, si era paciente, también se me desvelaría. Han pasado muchos años y aun recuerdo sus palabras, el tiempo ha desdibujado su voz de mi memoria, pero no lo que solía decirme:
“La ciudad de Retrópolis esta en el linde de todos los mapas. Da igual en que país o cuando los hicieran, porque la propia Retrópolis está en el margen del tiempo, y realmente puede llegarse a ella desde todas partes. Para pasear por sus calles no tienes que ser el más valiente, ni el más sabio, la ciudad acoge a cualquier viajero. Solo necesitas ser afortunado. Algún día tu mismo oirás un campanario o un viejo carillón, sonará trece veces. No dudes ni un segundo, en ese momento debes atravesar la puerta más cercana que encuentres y habrás llegado"..."
Si queréis leer más cosas que Nicasia ha escrito, visitad La Corte de los Espejos.

Nebel

En las alturas...